25 DE septiembre DE 2017

Los protagonistas de los siguientes casos no se imaginaron que iban a pisar una cárcel.

Una mujer fue condenada a catorce días de prisión por llegar tarde a la mesa electoral. La mujer era vocal suplente de un colegio electoral en Barcelona durante las elecciones generales de 2008. En lugar de presentarse a la constitución de la mesa a las 8 de la mañana acudió a las 3 de la tarde por una indisposición intestinal. El Tribunal Supremo concluyó que la suplente es autora de un delito electoral y la condenó a catorce días de prisión y el pago de una multa de 900 euros.

El segundo caso lo protagoniza una pareja que fue sentenciada a seis meses de prisión en 2012 por instalar una caseta de madera prefabricada en una parcela de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) calificada como no urbanizable. La casita era de 5 por 5 metros y según la Audiencia de Sevilla la construcción se destinaba a habitación o reunión de personas y consta una modificación sustancial de la configuración del terreno. Sólo podía contar con autorización una “casetilla para albergar aperos de labranza” por lo que además de la pena de prisión la pareja tuvo que pagar una multa de 2160 euros y los costes de la demolición de la caseta.

Un juez de lo Penal en Madrid condenó a un año de cárcel a un joven por robar una gallina. Los hurtos se consideran delitos menores siempre que el valor de lo sustraído no supere los 400 euros. El animal se tasó en 5 euros y la Policía lo recuperó al instante porque pilló al joven. No obstante, se alegó robo con fuerza puesto que el joven se coló en el patio interior de una casa. Según la defensa, la vivienda parecía abandonada y el joven entró a recoger un balón que había caído dentro.

Un joven sevillano fue condenado a seis meses de prisión por robar una bici del servicio municipal de bicicletas de Sevilla. El joven tenía 18 años cuando cogió la bici acompañado de un menor sin disponer de una tarjeta de alquiler. La bici fue recuperada pero tasada en 1200 euros por lo que el juez le impuso una pena de seis meses de cárcel por delito de hurto, siete años después de que acontecieran los hechos.

También encontramos el polémico caso de la tuitera Cassandra. La Audiencia Nacional la condenó a un año de cárcel por enaltecimiento del terrorismo por realizar chistes sobre Luis Carrero Blanco. Se consideró humillación a las víctimas del terrorismo. Asimismo, el rapero Valtónyc fue condenado a 3 años y medio de cárcel por componer una canción sobre el rey Juan Carlos. La Audiencia Nacional le condenó por delitos de terrorismo e injurias a la corona.

Seguro que ninguna de estas personas se imaginaba que iba a tener que lidiar con una pena de prisión. Sin embargo, en 60 Días Dentro proponemos el caso contrario: personas que voluntariamente acceden a entrar en la cárcel. Cada una tiene su motivo. ¿Quieres saberlo todo? No te pierdas los NUEVOS EPISODIOS los lunes a las 21:20h en tu canal favorito.

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