1 DE junio DE 2017

Las ciencias encargadas de la investigación criminal llevan años investigando la conducta psicopática del asesino en serie con un fin preventivo. Desde entonces, no cejan en barajar numerosas hipótesis donde se analizan diferentes factores que podrían estar relacionados. No obstante, se trata de estudios complementarios, aún no concluyentes por sí mismos.

 

Primeras investigaciones

En 1870 el Doctor en Psiquiatría y fundador de la Antropología criminal, Cesare Lombroso, afirmó que el asesino tiene una morfología física especial que lo predispone al crimen. Según su teoría, el asesino sería el eslabón perdido entre el animal y el hombre. A partir de entonces se inicia una labor de investigación en diferentes campos de la ciencia, psicología y sociología para intentar prevenir el acto criminal.

 

Asesino, ¿en acto o en potencia?

El objeto de estudio de la ciencia tiene su foco en las características genéticas, biológicas, neurológicas y sociales. Veamos cómo lo abordan:

Estudio endógeno del asesino

– Factores genéticos

Desde principios de los años 60, investigadores de la talla de Jacobs o Rutter y Hegell sostienen que la tendencia criminal está relacionada con el cromosoma XYY, conocido como el cromosoma del crimen, responsable de comportamientos más agresivos y antisociales.

La investigación llevada a cabo en 2009 por la Universidad de Brown se centra en el denominado “gen del guerrero”, la enzima (MAOA) que regula los neurotransmisores encargados del control de los impulsos.

Otros estudios destacables se refieren a los antecedentes genéticos familiares, tesis iniciada por Lombroso, que afirmaba que el gen criminal se transmite de padres a hijos.

– Factores neurológicos:

La denominada “búsqueda de sensaciones” es lo que llevó a Zuckerman (1979) a postular la necesidad de los asesinos en serie de tener experiencias nuevas constantemente, de alto riesgo, estimulantes, para conseguir sensaciones placenteras y de control.

– Factores bioquímicos

La deficiencia en la producción de seratonina (un gran mitigador de la angustia) y la concentración de testosterona en el individuo incrementan la violencia.

– Factores provocados por un accidente cerebral

Consecuencias de ciertos tipos de lesiones en la parte anterior del cerebro. Su alteración podría desarrollar una agresividad excesiva.

Estudio exógeno del asesino

– Factores psicológicos:

Los antecedentes de enfermedades mentales, como la esquizofrenia, o el abuso de estupefacientes o drogas incrementan las posibilidades de delinquir.

– Factor social

Entorno familiar y social, traumas infantiles, abusos sexuales, comportamientos violentos de los padres o del entorno. Según la teoría de Jacques Rosseau, el hombre no es violento por naturaleza y es el entorno el que lo vuelve agresivo.

En conclusión, la génesis del asesino depende de numerosos factores, intrínsecos y extrínsecos. Y mientras que las investigaciones siguen su curso, algunos criminales nacen, otros se hacen…

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