7 DE febrero DE 2018

Internet es una herramienta imprescindible para gran parte de los ciudadanos pero también puede suponer el escenario de amenazas, robos de información, fraudes, acosadores o delitos sexuales. La cibercriminalidad sufre un importante aumento en los últimos años. No obstante, la Policía recibe pocas denuncias por delitos en Internet. 

Andrea acepta la solicitud de amistad de Pablo en Facebook. Pablo inicia una conversación con ella y después de un tiempo se convierten en buenos amigos. Andrea piensa en lo mucho que se parecen y se siente apoyada y comprendida. Piensa que su nuevo amigo es un chico de su edad, 13 años, con los mismos gustos y aficiones que ella. Sin embargo, es un pederasta de 59 años. Andrea accede a enviarle fotos eróticas y cuando este las obtiene revela su verdadera identidad. Bajo la amenaza de divulgar esas fotografías entre sus familiares y amigos extorsiona a Andrea hasta conseguir un esperado encuentro sexual.

Este es un caso de grooming, un ejemplo de lo que podría llegar a suceder por una inocente conversación en Internet. Otro caso de ciberacoso es el denominado sexting, que tiene lugar cuando se intercambian fotografías íntimas de una persona a través de la red, es decir, se envía contenido pornográfico sobre todo a través de redes sociales. La persona que las recibe decide difundirlas en internet para que familiares y amigos de la víctima las vean. O, por el contrario, se chantajea a la víctima para que pague grandes sumas de dinero a cambio de no publicarlas.

El ciberacoso es un problema que está adquiriendo una nueva dimensión debido a la inmediatez del trasvase de información y la facilidad de uso y acceso a Internet y las redes sociales. La falta de privacidad en algunos sitios web unido a la capacidad de conocer la ubicación de una persona en tiempo real hacen que aumente la probabilidad de que un acosador salte del entorno digital al espacio cotidiano. Es más sencillo que el acosador se ponga en contacto con la víctima.

En España, un 19% de las mujeres ha sufrido acoso en la red, según un informe de Amnistía Internacional. Suelen manifestarse como amenazas contra la integridad física. Se trata de usuarias de redes sociales y apps que sufren el ciberacoso por parte de desconocidos. Por ejemplo, en chats de compraventa de artículos en los que muchas mujeres reciben comentarios de componente sexual de parte de otros usuarios.

Muchas son las personas que buscan el amor a través de Internet. Sin embargo, no siempre se tiene en cuenta el riesgo que ello conlleva. Los encuentros online pueden resultar muy peligrosos. Si quieres conocer casos en los que las citas terminaron en tragedia no te pierdas el ESTRENO EXCLUSIVO de Citas en la Red el martes a las 23:30h en Crimen e Investigación.

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