13 DE Agosto DE 2017

El modus operandi en un hecho criminal es el conjunto de pautas de comportamiento y actuación de un delincuente contra su víctima en un tiempo y lugar determinados y a lo largo de sus diferentes crímenes. El estudio de las características, métodos y armas empleadas, definen e individualizan el perfil de asesino y por lo tanto son utilizadas para su identificación y posterior captura y procesamiento.

La criminalística, criminología, medicina forense, psicología y sociología criminal; se encargan de la evaluación de los aspectos que conforman el modus operandi en un hecho criminal teniendo en cuenta algunos aspectos como:

  • Tipología del delito
    Conocer el tipo de hecho delictivo (robo, violación, asesinato, etc.) es el punto de partida de toda investigación.
  • Escenario del crimen
    El criminal suele elegir un lugar donde cometer sus actos delictivos o esconder a sus víctimas, ofreciendo un marco imprescindible para la investigación. Los escenarios pueden ser urbanos, boscosos, fluviales, abiertos, cerrados… y suelen contener la mayor parte de las evidencias y dar pistas sobre otros posibles escenarios utilizados por el criminal.
  • Elementos empleados en el delito
    El tipo de arma empleada (armas de fuego, blancas, químicas, textiles…) y los fetiches u objetos dejados en el lugar del crimen como firma personal, son indicios que junto con otras pruebas intervienen en la elaboración del perfil psicopatológico del asesino.
  • Identidad física del delincuente
    El tipo de crimen puede revelar pistas sobre las características físicas del autor; complexión, estatura, sexo… Asimismo, el autor del crimen suele dejar algún rastro biológico y/o sintético que facilita su identificación.
  • Modo en que se comete el crimen
    La forma de proceder del asesino ofrece pistas muy valiosas para la elaboración de su perfil criminal. La violencia, maquiavelismo o el ensañamiento son formas de proceder que condicionan el tipo de condena en un proceso judicial.
  • Participantes involucrados
    La cantidad de personas que han participado en el crimen, sean agentes o víctimas, su situación socioeconómica, su pertenencia a una organización criminal o mercenarios son aspectos que pueden delimitar el tipo de delito y su objetivo.
  • Objetivo del crimen
    El conocimiento de las razones que han impulsado a un delincuente a cometer un acto criminal; económicas, políticas, sexuales, venganza, placer de matar, vandálicas, enajenación o enfermedad mental reconocida, etc. despejan una de las incógnitas de la ecuación criminal.

Todas estas características, complementadas por otras disciplinas como la estadística científica, la grafología criminal, victimología, biotipología, endocrinología o el mapeo criminal, hacen posible la elaboración del perfil de un asesino con el fin de acelerar su captura y anticiparse a su modo de proceder.

También te puede interesar