18 DE septiembre DE 2017

Para calificar a un crimen como perfecto tan solo se requiere un hecho, que el autor del crimen siga siendo un enigma. Aunque la mayoría de los casos son descubiertos tarde o temprano, aún quedan algunos sin resolver. Hay varios factores en la planificación de un asesinato que podrían salvar a un criminal de la cárcel. Entre ellos podemos destacar:

Elección de las víctimas

Cuanto más alejada esté la víctima del entorno social del asesino, mayores posibilidades habrá de evitar su identificación. Los asesinos itinerantes o los mercenarios son los más difíciles de capturar debido a que en toda investigación criminal se tiene en cuenta el entorno de la víctima. El asesino del Zodiaco sería un ejemplo de crimen sin resolver.

Móvil

Los perfiles más difíciles de identificar son aquellos que se alejan de los crímenes pasionales. Los asesinos cuyo móvil guarda relación con el mero hecho de provocar dolor y asesinar son más escurridizos. Casos como el de las niñas de Alcasser siguen siendo un enigma que dan lugar a numerosas especulaciones sin concretar.

Modus operandi

La forma en que un asesino comete el crimen puede suponer un inconveniente para la investigación; una planificación meticulosa, que a veces le lleva un largo periodo, y el tipo de arma que emplea (algunas son fácilmente vinculantes con el autor porque requieren su adquisición en establecimientos como venenos, armas de fuego, sogas…), por ejemplo. Por otro lado, algunos de los criminales son difíciles de apresar debido a su doble personalidad o a su relevancia social, como es el caso de Ted Bundy, un perfil poco sospechoso.

Escenario del crimen

No es lo mismo asesinar de día que de noche, en invierno que en verano, en una ciudad o en un bosque. Cuanto más alejado esté el cuerpo de la víctima de su asesino, mayores posibilidades habrá de salvaguardar su anonimato. Tommy Lyn Selss: el tejano brutal que dejó numerosas víctimas repartidas por 10 estados de EEUU lo intentó sin éxito.

Evidencias

El asesino siempre deja algún tipo de evidencia en la escena del crimen por invisible que parezca. Así ocurre que para evitar dejar algún tipo de huella tanto biológica como sintética, el asesino tendría que robar un traje de la Nasa. Otra opción es que cometiera un atentado terrorista donde hay tal cantidad de víctimas y mezcolanzas de ADN que resulta muy difícil la identificación del autor.

Coartada

Un asesinato no puede cometerse a distancia, es necesario estar presente. Esta es una de las razones por las que muchos criminales dejan pruebas de haber estado en un lugar diferente al del asesinato; testigos, operaciones de tarjeta de crédito por un cómplice, llamadas de teléfono en el momento de cometer el crimen o un falso culpable al estilo cinematográfico de Hitchcock.

Como conclusión añadimos una disyuntiva: ¿crimen perfecto o investigación imperfecta?

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