17 DE febrero DE 2017

La calle Antonio Grilo se sitúa en el barrio madrileño de Malasaña, a escasos metros de la Gran Vía. El bloque del número 3 de la calle ha sido testigo de un gran número de crímenes a lo largo de la historia. Solo desde 1945 al 1964 hubo 9 víctimas.

1. Un cadáver aparece en el número 3

El 9 de noviembre de 1945 apareció en el 3ºD el cadáver de un camisero de 48 años en avanzado estado de descomposición. El cuerpo de Felipe de la Braña Marcos fue encontrado en circunstancias extrañas: la víctima presentaba graves signos de violencia e incluso sostenía en la mano un mechón de pelo de su agresor. La policía dictaminó que la causa del crimen fue un robo.

2. El sastre asesino

El 1 de mayo de 1962 tuvo lugar uno de los crímenes más sonados: José María Ruíz Martínez acabó con la vida de los 7 miembros de su familia. Tras asesinar a su esposa e hijos enseñó los cadáveres por el balcón, llamó a la policía para confesar y se suicidó. Sufría psicosis maníaco-depresiva y le dijo a la policía que había escuchado unas voces que le habían impulsado a cometer el crimen.

Este crimen fue muy llamativo debido a que los vecinos le veían como una persona muy normal y tranquila. ¿Cómo saber si tu vecino es un asesino?

3. Un bebé muerto aparece en un cajón

En 1964 detienen a Pilar Agustín Jimeno por infanticidio en el mismo edificio. La joven, de 20 años, le quitó la vida a su hijo recién nacido por la vergüenza que le suponía tener un bebé. Lo ahogó y lo escondió en el cajón de la cómoda envuelto en una toalla. Su hermana se lo encontró dos días después.

 

El número 3 de Antonio Grilo ya se había ganado el apodo de ‘La Casa Maldita’ años atrás. La calle se ha visto envuelta en más sucesos a lo largo del siglo XX. Una mujer rocía a la amante de su marido con vitriolo en plena calle; un individuo con capa y gorra duerme a un niño con cloroformo mientras aprovecha para robarle a él y a su hermano; un hombre degüella a la pareja de su ex novia cuando pasaba por el portal del número 3.

Anteriormente, la vía se conocía bajo el nombre de calle de las Beatas, debido a que había un convento de monjas. La calle era famosa porque había acontecido un crimen en 1776. Un sacerdote asesinó a un hombre que se burlaba de él porque se había enamorado de la costurera que le remendaba la sotana. El cura fue condenado a muerte aunque Carlos III le absolvió.

El caso de la calle Antonio Grilo resulta de lo más impactante. No te pierdas Los Crímenes de Long Island el miércoles 22 a las 23:30h ESTRENO.

También te puede interesar