Fue el líder del grupo religioso ‘La Rama de los Davidianos’, quienes le consideraban un profeta de Dios.  Murió como consecuencia de la redada que llevó a cabo el FBI en el Rancho de los Davidianos en Waco (Texas). El asedio del FBI se prolongó durante 51 días y terminó con un incendio que devastó el edificio y acabó con las vidas de los que se encontraban en el interior. 

David Koresh, cuyo verdadero nombre era Vernon Wayne Howell nació en Houston, Texas. Tuvo una infancia difícil: fue abandonado por su padre y su madre y quedó al cuidado de su abuela. Tuvo una hija a los 19 años con una chica de 15 con la que mantuvo una relación. Se declaraba profundamente cristiano y en una ocasión sugirió al pastor de la Iglesia a la que asistía si podía tomar a la hija de este como esposa.

Koresh se mudó a Waco (Texas) y se unió a los Davidianos, un movimiento protestante originado a partir de un cisma de la Vara del Pastor. Se conocen como los Davidianos en referencia al personaje bíblico David. La Vara del Pastor estaba formada por miembros expulsados de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

La líder de los Davidianos en ese momento era Lois Roden, una mujer de 76 años. Se especuló con la idea de que Koresh habría mantenido relaciones sexuales con la profetisa y hasta justificaba esta relación asegurando que Dios le había elegido para engendrar un hijo con ella, el cual sería “El elegido”.

Todo ello originó una lucha por el poder de la organización puesto que el hijo de Lois Roden, George Roden, pretendía ser el siguiente líder del grupo y contempló a Koresh como una amenaza. Finalmente, esta lucha jerárquica se saldó con la expulsión de Koresh y su grupo de la propiedad. El líder y unos 25 seguidores estuvieron viviendo en tiendas de campaña en un lugar a más de 100 kilómetros de Waco durante los siguientes años. Durante ese tiempo Koresh se dedicó a ganar autoridad y adeptos. Aseguraba ser el “hijo de Dios, el Cordero que abriría los siete sellos”. Predicaba su misión y su interpretación de las enseñanzas bíblicas y practicaba la poligamia.

Koresh anunció que Dios quería que se casara con una mujer, Rachel Jones, de 14 años e hija de uno de los dirigentes. Gracias a este matrimonio logró ratificar su liderazgo en el grupo religioso. Tras un tiroteo con Geroge Roden, Koresh se convirtió, en 1984, en el máximo mando de la organización.

Logró retener a 95 fieles en Monte Carmelo a pesar de que muchos seguidores se habían marchado de la institución debido a su radicalización. Koresh había comprado armas para defender la sede del grupo por valor de 250.000 dólares. Allí había congregado a un buen número de seguidores, entre ellos niños. Las autoridades acusaron a los Davidianos de tenencia masiva de armas y abusos sexuales a niños.

El FBI desplegó una operativo policial en el rancho y los agentes fueron recibidos a tiros. Comenzó, entonces, el asedio al recinto por parte del FBI. Duró un total de 51 días hasta que el 19 de abril de 1993 un incendio consumió el edificio carbonizando a la mayoría de seguidores de Koresh, incluido él mismo, que se encontraban en el interior.  El balance final fue de 69 adultos y 17 menores de edad muertos. Se cree que pudo ser un suicidio colectivo, que Koresh logarara convencer a sus seguidores de que se inmolaran para “ver a Dios”.

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