de ganster a testigo protegido

En la década de los 70, Harlem se convierten en el centro neurálgico de distribución de estupefacientes de Nueva York y varios estados norteamericanos. Nicky Barnes, emperador de un imperio de drogas y corrupción, se convierte en el Sr. Intocable. Su captura, una cuestión de Estado.

Una infancia breve

Nicky Leroy Barnes nace en 1933 en Nueva York en el seno de una familia conflictiva y con problemas de alcohol, razón por la que decide marcharse de casa a muy temprana edad. Es entonces cuando entra en contacto con una organización criminal y comienza a ganarse la vida en el mundo de las drogas.

El destino del joven Barnes habría pasado desapercibido de no haber sido por su capacidad e inteligencia para establecer relaciones convenientes. En 1965, tras ser encarcelado por un tráfico de drogas menor, logra ganarse la confianza de dos de las familias más influyentes del narcotráfico (Colombo y Lucchese), gracias a la que es puesto en libertad con ayuda de un abogado.

The Council, los cimientos de su imperio

Durante su estancia en la cárcel, uno de los miembros de la familia Colombo le instruye en la creación de una red de narcotráfico. Al salir de prisión, el aplicado Barnes decide montar su propia empresa creando El Consejo, con la ayuda de 6 socios.

Desde entonces su ascenso es imparable, dominando no solo la ciudad de Nueva York, sino, Pensilvania y Canadá. Esta supremacía dentro del negocio de las drogas le otorga el sobrenombre de Sr. Intocable y le convierte en un objetivo difícil de capturar por la ley. Fueron tiempos de esplendor y ostentación pública exhibida sin temor a la confirmación de las sospechas sobre la procedencia de su patrimonio. Llegó incluso a ser portada de la revista Times, mostrando todo el glamour que lo rodeaba y una inmunidad que lo hacía intocable.

Sin embargo, su exhibicionismo lo puso en el punto de mira de la cúpula política, convirtiendo su libertad en un problema de Estado. Jimmy Carter, presidente del gobierno, utiliza con éxito todo el dispositivo legal para detenerle y logra encarcelarlo en 1978.

Cambio de bando

Durante su estancia en la cárcel fue un preso modélico, colaborando en todos los trabajos posibles y formándose intelectualmente. Pero su ejemplaridad se hizo patente tras convertirse en informante policial, delatando a un centenar de criminales y narcotraficantes. La razón del cambio de bando, una cuestión de venganza por sentirse traicionado por sus socios y las mafias del narcotráfico. Su prestancia y colaboración le sirvieron para conseguir la libertad en 1998 e ingresar en el programa federal de protección de testigos. Actualmente sigue en libertad.

Una mente criminal organizada

El perfil criminal de Nicky Barnes coincide en muchos rasgos con el patrón psicológico de otros grandes capos de la mafia, como Al Capone. Algunos de estos rasgos:

● Infancia conflictiva: con un padre alcohólico y agresivo, tuvo que abandonar su hogar y sus estudios pese a ser un buen estudiante.
● Falta de empatía: sin escrúpulos para valorar las consecuencias mortales de los adictos a sus drogas.
● Narcisismo y hedonismo: sus beneficios económicos aumentaron su egocentrismo con trajes y objetos de lujo que coleccionaba y exhibía sin límite.
● Manipulación: su vertiginosa carrera en ascenso y su puesta en libertad se produjeron gracias a su capacidad para manipular.
● Complejo de Dios: durante su periodo criminal se jactaba públicamente de ser intocable, sintiéndose por encima del bien y del mal.
● Complejo de inferioridad: su procedencia marginal afro-americana era el germen de su deseo por salir de la exclusión racial y social.
● Soberbia: su espíritu vengativo y soberbio fue lo que le llevó a delatar y destruir parte de las organizaciones que él mismo había construido. Si él no podía participar, nadie lo haría.
● Ausencia de remordimiento: el hecho de convertirse en informante y delatar a sus colegas criminales no significa que mostrara ningún remordimiento, solo una forma de seguir alimentando su narcisismo.

En conclusión, el perfil patológico de Nicky Barnes le sirvió para conseguir no solo su libertad sino convertirse en un miembro destacable para su raza y condición social, reprimida en la década de los 70 americana. Su historia ha sido llevada al cine y él mismo se encargó de escribir su biografía, ambas con el título de Sr. Intocable.

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