21 DE noviembre DE 2018

Si nos ceñimos al territorio español, la respuesta es contundente, sí. Un abogado, según la ordenación jurídica española, tiene total libertad para aceptar defender a un acusado o no.

 

Cuando a un acusado se le designa un abogado de oficio, este puede negarse a defenderle. Aunque, según el abogado Óscar Fernández León en un artículo escrito para el Diario de Sevilla, “El abogado en nuestra sociedad desempeña la función de garantizar que se respete el Estado de Derecho y los intereses de aquellos a los que defiende, constituyéndose así en un garante de la libertad a través del ejercicio del derecho de defensa, lo que le otorga a nuestra profesión una dimensión pública y social como partícipes y cooperadores con la administración de justicia, dimensión ésta que viene reconocida constitucionalmente”. Por lo que, aunque un abogado tenga libertad para rechazar defender a un acusado, podría considerarse no muy aceptable moralmente, ya que estaría negándole un derecho constitucional a un individuo.

 

Cuando un abogado tiene que tomar la decisión de aceptar o rechazar defender a un acusado, tiene que analizar la situación desde un punto de vista ético y moral, con la legalidad en la mano.

 

 

PROCEDIMIENTO

 

En caso de que a un abogado de oficio le llegue la notificación de tener que defender a un acusado, este puede negarse argumentando que:

 

  • O bien, el caso es indefendible y demostrando por qué. Para lo cual, el tribunal dirimirá si es efectivamente así y aceptará la negativa.
  • O bien, argumentando razones personales.

 

También se puede dar el caso en que el abogado esté obligado a rechazar un caso. Por ejemplo cuando anteriormente ha defendido a alguien que es contrario a la persona que ahora pide defensa.

 

 

PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

 

El abogado debe regirse por la presunción de inocencia y por la premisa que dice que “un individuo no es culpable hasta que un juez así lo dictamine” por lo que el letrado ha de ceñirse en defender a su cliente con todas las herramientas que la ley le otorga.

 

Este es un aspecto que a la sociedad le cuesta comprender en ocasiones y resulta contradictoria, pero es el derecho por el que ciudadano se rige y está plasmado en la Constitución.

 

Un caso reciente que fue muy sonado fue el de Marta del Castillo: la petición de Miguel Carcaño para ser defendido por un abogado de oficio fue rechazada en dos ocasiones. Otro caso menos conocido pero igualmente significativo, es el de un Guardia Urbano de Barcelona que fue acusado de agresión a un ciclista, la ciudad de Barcelona, quien le tenía que procurar una defensa, retiró el abogado que se le había asignado y el acusado tuvo que contratar a uno privado.

 

 

FUERA DE ESPAÑA

 

Fuera de las fronteras españolas, nuestro modelo es similar en algunos países, pero no en todos. Por ejemplo, en Estados Unidos o Malta, los abogados sí tienen libertad para rechazar un caso al igual que en España, pero en países como Inglaterra o La India lo tienen prohibido.

 

 

 

 

 

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