23 DE mayo DE 2018

¿Cómo se resuelve un caso cerrado?

 

A veces los investigadores se ven obligados a guardar casos en el cajón de los “casos sin resolver” para siempre, ya sea por falta de pruebas o por llegar a un callejón sin salida.

 

Aunque también puede darse la situación en la que, años después, aparecen nuevas pruebas o un nuevo equipo de investigación que reabre el caso para abordarlo con otra perspectiva, o con la disponibilidad de nuevas tecnologías -como el análisis del ADN y el cruce de datos- que les permitan acercarse de otra forma al asesino.

 

Estos son cuatro casos que, gracias a la tecnología, la perseverancia o la aparición de nuevas pruebas han podido solventarse años después del suceso:

 

 

38 AÑOS DESPUÉS: ETAN PATZ

 

La desaparición de Etan Patz, de 6 años de edad, conmocionó profundamente a Estados Unidos. Ocurrió en el barrio del SoHo de Nueva York en el año 1972. Etan tenía por primera vez permiso de sus padres para ir solo desde su casa a la cercana parada del autobús escolar pero nunca llegó a cogerlo. Las investigaciones nunca pudieron dar con el paradero del niño y, aunque hubo varios detenidos, no se encontró al culpable de la desaparición.

 

Etan Patz tenía 6 años cuando desapareció

 

En 2010, el fiscal de Manhattan reabrió el caso y el comisionado de la Policía de Nueva York dijo que había un hombre bajo custodia que podría haber estado implicado en el caso. Su nombre era Pedro Hernández. En esta nueva investigación se consiguieron testimonios de personas cercanas al sospechoso que afirmaban haberle escuchado confesar el secuestro y asesinato de “un niño en Nueva York”.

 

Tras su detención, confesó en el juicio que ofreció al niño un refresco desde la tienda en la que trabajaba. El niño se acerco y le secuestró, bajándole al sótano del local y ahorcándole. Después le introdujo en una bolsa y lo dejó junto a restos de basura.

 

En el juicio se le declaró culpable de secuestro y asesinato y se le condenó a 25 años de prisión.

 

 

37 AÑOS DESPUES: SUZANNE BOMBARDIER

 

En el año 1980, se encontró flotando en un río de Antioch (California) a Suzanne Bombardier de 14 años. El caso dio la vuelta al mundo por su crueldad. Fue violada antes de recibir una puñalada en el pecho que le quitó la vida. Investigadores de todo Estados Unidos se involucraron en el caso, pero después de reunir pruebas y producirse varias detenciones, no consiguieron relacionar a ningún sospechoso con el asesinato.

Suzzanne Bombardier

35 años después, en 2015, dos de los investigadores que estuvieron estudiando el caso entonces, pidieron a las autoridades reabrirlo. Gracias a que disponían de la tecnología para analizar las muestras de ADN que aparecieron en el cuerpo de la adolescente, pudieron cruzarlas con la base de datos de sospechosos del caso. Finalmente, a finales de 2017, 37 años después del suceso, se encontró culpable del asesinato a Mitchell Lynn Bacom de 64 años. Su ADN coincidió con las muestras y además se le pudo relacionar con más pruebas a posteriori. Permanece en prisión a la espera de juicio.

 

 

17 AÑOS DESPUÉS: CRIMEN RACISTA

 

En el año 2000, en Montgat (Barcelona), se encontró el cuerpo de un hombre ecuatoriano que había recibido varias puñaladas. En la pared se habían hecho inscripciones con sangre que rezaban “Hitler tenía razón” y “KKK” (Ku Klux Klan). En la escena no se encontraron restos de ADN ni huellas que facilitaran la incriminación de ningún sospechoso por lo que un tiempo después se cerró el caso.

 

Una juez de Badalona ordenó reabrir el caso en 2016. Siguiendo otra nueva línea de investigación, se encontraron anuncios de contactos que el asesino había utilizado para ponerse en contacto con su víctima. Tras esta pista, consiguieron dar con el sospechoso en Colombia. En este momento se está esperando a que la justicia colombiana extradite al detenido para su traslado a una prisión española.

 

 

13 AÑOS DESPUÉS: EL ASESINATO DE “EL CHURRERO”

 

Corría septiembre de 2004 cuando Antonio Romero (74 años), conocido por su profesión como “El Churrero”, y su mujer (80 años), sufrieron el asalto de su domicilio de Chiclana de La Frontera (Cádiz). Cuatro hombres entraron a su casa por la noche y al no poder conseguir la llave de la caja fuerte, apalearon al matrimonio hasta producir la muerte de Antonio. Robaron 10.000€ que el churrero guardaba en el colchón donde dormían y se marcharon.

 

La Guarda Civil abrió el caso pero no pudo conseguir encontrar a ninguno de los autores del atraco ni del asesinato. Posteriormente, la Audiencia de Cádiz archivó el caso tras haber abierto 30 líneas de investigación diferentes hasta la fecha. Gracias al tesón de un sargento de la benemérita, 13 años después se pudo reabrir el caso, y de nuevo, al igual que en el caso de Suzanne Bombardier, el cruce de pruebas de ADN dio con los asesinos. La sangre que se encontró en el domicilio del matrimonio coincidió con uno de los nuevos sospechosos que a su vez llevó a los investigadores al resto de los asaltantes.

 

 

Casos como estos son los que Marcia Clark analiza en MARCIA CLARK Y LAS PRIMERAS 48 HORAS para tratar de resolver o aclarar las circunstancias que envolvieron los sucesos. Estreno exclusivo el miércoles, 13 a las 23:30h.

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