26 DE febrero DE 2018

Edward Harold Bell confesó el asesinato de once jóvenes en el condado de Galveston, Texas. Pero, ¿fue realmente el autor de los crímenes? La serie Once cuestiona esta pregunta y reabre el caso después de décadas sin resolver. El detective de policía retirado Fred Paige y la periodista Lise Olsen recaban las pruebas que tratan de vincular los asesinatos con el autor confeso. 

Maria Johnson y Debbie Ackerman eran dos adolescentes amigas de Galveston asesinadas en noviembre de 1971. La última vez que fueron vistas se dirigían a una furgoneta blanca conducida por un hombre.

Ed Bell, interno en prisión, envió una carta a las autoridades afirmando que le habían lavado el cerebro para matar a Maria Johnson y a Debbie Ackerman. En una entrevista con Lise Olsen aseguró que también había matado a las once adolescentes que aparecieron muertas en el área cercana a Galveston entre 1971 y 1977. No obstante, la investigación es más compleja de lo que puede parecer a simple vista puesto que en una entrevista posterior, Bell negó todo lo que había escrito en aquella carta.

En uno de los encuentros más recientes con Bell –recogido en la serie- este comenta que hablará sobre el caso cuando salga de prisión. Afirma no saber absolutamente nada sobre ninguna de las chicas y niega rotundamente haberlas asesinado. En 2017 rechazaron su petición de libertad condicional por lo que tendrá que pasar otros cinco años en la cárcel antes de volver a solicitarla,

Bell se encuentra en prisión cumpliendo una condena de 70 años por otro asesinato acontecido en 1978. La víctima fue Larry Dean Dickens. Según los informes, Bell salió de su camioneta desnudo de cintura para abajo en dirección a una docena de niños. Dickens, salió corriendo para coger  las llaves de la camioneta con la intención de que Bell se quedara en esa situación hasta que llegara la policía. La respuesta de Bell fue dispararle cinco tiros a Dickens. Sin embargo, este niega el asesinato y culpa a la policía de la muerte de Dickens.

Veinte años después de este acontecimiento Bell comenzó a escribir la serie de cartas asumiendo la responsabilidad de los crímenes de Galveston. Proporcionó detalles sobre dónde fueron arrojados los cadáveres de las adolescentes además de cómo las había asesinado. No obstante, se ha cuestionado la legitimidad de sus afirmaciones. Además de haberlas negado posteriormente, en la serie investigan su autoría a través de detalles que solo el asesino real puede conocer.

Las cartas de Bell sugieren que él fue programado para convertirse en un asesino en serie. Cree que sus crímenes son la respuesta a una vida de abusos, mentiras y lavados de cerebro que ha tenido que soportar –presuntamente- por su padre. Bell es lo más parecido que han encontrado en décadas al supuesto asesino de las once adolescentes.

Fred Paige y Lise Olsen investigan si Bell pudo cometer todos los asesinatos que confesó en un primer momento. Este oscuro capítulo en la historia del condado de Galveston vuelve a estar abierto aunque es posible que las cartas de Ed Bell sean una confesión falsa. Sigue a través de la serie Once la investigación del caso para encontrar las pruebas definitivas que vinculen a las once víctimas. No te lo pierdas los lunes a las 23:30h en Crimen e Investigación.

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