24 DE octubre DE 2018

A primera vista encantadores, amables, con facilidad para tratar a las personas… Así son los líderes de las sectas. Pero con el tiempo la situación cambia y el líder muestra su verdadera personalidad, su rabia interior y su agresividad.

 

Una secta no sería nada sin su líder, que es quien establece las normas y hace cumplirlas. Pero según los expertos en psicología, suelen tener unas características comunes, que además, son el detonante de su comportamiento como falso gurú. Una característica que les une es el trastorno narcisista de la personalidad. Necesitan reconocimiento a su alrededor, aceptación e idolatría. Es el resultado de una profunda inseguridad en sí mismos, inferioridad y falta de aceptación.

 

CLAVES PARA RECONOCER A UN FALSO GURÚ

 

 

  • Facilidad de palabra: se ha de reconocer si la persona a la que se está escuchando, ya sea en persona en una conferencia o charla o a través de Internet o cualquier otro medio, tiene facilidad para hablar y agilidad de palabra. Suelen ser extrañamente encantadores y siempre tienen algo que decir.

 

  • Carismáticos: son cautivadores por naturaleza y capaces de embaucar a casi cualquiera con sus palabras y gestos. Cuidan hasta el extremo su presencia, su forma de estar. Su ropa suele estar bien seleccionada y su forma de gesticular es agradable. A través de su carisma consiguen persuadir.

 

  • Seguridad aparente: a simple vista parecen personas extremadamente seguras de sí mismas. Tienen su propia visión y valoración de la vida, de la sociedad y todo lo que les rodea. De esta forma provocan que sus opiniones influyan en los demás y se conviertan en dogmas de fe.

 

 

TRAS LA CORTINA

 

El líder de una secta no es lo que parece, nunca. Al menos ante sus propios seguidores. Detrás de la aparente seguridad, la labia y el carisma se encuentra una persona con varios rasgos psicopáticos, totalmente narcisista y falto de reconocimiento. Por lo que su objetivo es rodearse de idólatras que le sigan, que acepten sus ideas (por muy desvariadas que sean) y sostengan sus debilidades a base de afecto y admiración. Por supuesto esto se traduce en dinero y sexo en la mayoría de las ocasiones.

 

El falso gurú no acepta un seguidor discordante, aquel que cuestiona lo más mínimo su doctrina, por lo que en caso de encontrar a alguien así entre sus seguidores, será autoritario y dañino. Le castigará, evidenciará delante de los demás y le minusvalorará.

 

Además, como parte de ese autoritarismo, el líder interviene en todos y cada uno de los detalles que tienen que ver con la secta. En unas ocasiones es él mismo y en otras delega en otra persona de confianza que haga cumplir sin crítica sus reglas y el seguimiento estricto de su doctrina.

 

 

Hay muchos ejemplos de líderes de sectas que ejercieron un gran poder sobre sus seguidores y que cumplen estrictamente las descripciones anteriores. Consiguieron atraer masas y convencieron a mucha gente de que tenían un conocimiento y un poder excepcional. Estos son 3 de los ejemplos más celebres.

 

 

  • Bhagwan Shree Rajneesh (Osho)
  • Keith Raniere
  • Warren Jeffs

 

 

En Crimen e Investigación hemos preparado un especial de programación: Creencias Peligrosas, en el que tendrás la oportunidad de conocer de primera mano a las víctimas y a los líderes que han formado parte de algunas de las organizaciones más controvertidas y fascinantes que operan hoy en día. No te lo pierdas del 18 al 24 de noviembre a partir de las 20:00h.

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