22 DE abril DE 2019

Robert Wittman se unió al FBI como agente especial en 1988. Su conocimiento sobre arte y su experiencia en el negocio le sirvieron para formar parte del equipo de investigación de delitos relacionados con arte y propiedad intelectual.

Durante más de 20 años de servicio, Wittman recuperó obras de arte valoradas en más de 300 millones de dólares. Fue una pieza fundamental en la creación del Equipo de Delitos de Arte del FBI (Art Crime Team) en 2005.

Gracias a su conocimiento en el sector, abrió su propia consultoría en 2008, tras retirarse del FBI: Robert Wittman Inc. Entre sus servicios destacan la protección de sus clientes ante posibles robos, prevenir los fraudes y localizar obras extraviadas.

Sus padres eran dueños de anticuarios, por lo que el negocio lo lleva en las venas. “La auténtica habilidad de robar obras de arte no está robarlas, está en venderlas”, asegura en una entrevista.

Wittman ha trabajado para numerosas galerías y ha publicado diversos libros sobre los delitos relacionados con el tráfico de arte, como El diario del diablo. Alfred Rosenberg y los secretos robados del Tercer Reich.

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