2 DE octubre DE 2019

Zhu Ling había conseguido con mucho esfuerzo llegar a la mejor universidad de china, Tsinghua. La joven de clase humilde había trabajado muchísimo para labrarse un buen futuro y lograr ser una de las 3000 estudiantes que cada año ingresaban en la Universidad de Tsinghua, con una tasa de rechazo del 95%. Estudiaba Física y Química siendo una de las mejores alumnas. Además era miembro del equipo de natación y tocaba dos instrumentos, el guquin (instrumento tradicional chino) y el piano.

Cuando comenzó el segundo año de carrera, algo empezó a ir mal. Zhu Ling comenzaba a sentirse mal. Le dolía la espalda, el estómado, las piernas y pronto ese dolor se le manifestó en todo el cuerpo. En tan solo una semana desde que comenzó a tener los dolores, perdió todo el pelo y la debilidad de su cuerpo apenas la dejaba caminar. Fue a muchos médicos pero nadie era capaz de dar con lo que le ocurría a la brillante estudiante china. Fue ingresada para someterle a unas pruebas que no dieron sus frutos por lo que fue enviada a casa. Parecía que se recuperaba poco a poco y decidió volver a la universidad. Apenas una semana después de volver al centro, los dolores volvieron pero con una mayor intensidad. Zhu Ling acabó ingresada en el Peking Union Medical Collegue, una de las más avanzadas instituciones, pero entró en coma.

Comenzó una movilización en todo el país y sobre todo en su universidad para intentar dar con el origen de las dolencias de Zhu Ling. Internet estaba en pañales en el año 95, pero aun así, el movimiento fue tal que un compañero suyo logró recabar más de 3000 respuestas en solo dos semanas ante un llamamiento de socorro que hizo en una web.

Fue entonces cuando se dieron cuenta de que un gran porcentaje de las respuestas hablaban de lo mismo, el Talio. Este elemento es soluble en agua y potencialmente mortal para el ser humano. Comprobaron si Zhu Ling había usado talio en alguna de sus prácticas de su carrera pero no fue así. De todas formas, los médicos sin saber por dónde tirar, decidieron hacerle análisis para buscar la presencia de este elemento en su organismo. La sorpresa vino cuando no solo lo encontraron sino que se encontraba en una concentración 10.000 veces superior a lo normal. Los médicos decidieron darle el antídoto: Azul de Prusia. A pesar de conseguir retirar el talio de su organismo, los daños que le habían provocado en su cuerpo y su cerebro eran irreversibles.

La familia de Zhu Ling denunció ante las autoridades el posible envenenamiento que había sufrido su hija. A pesar de que todas las sospechas recaían en su compañera de habitación, el caso se cerró a los tres años sin detenciones. Sun Wei era la comapañera de Zhu Ling en la residencia y tenía acceso al talio, la única de toda la universidad. La familia de Sun Wei tenía conexión directa con las altas esferas del Partido Comunista y ese es el motivo que muchos creen que le salvó de ir a la cárcel. Sun Wei emigró a Estados Unidos con otra identidad y jamás se ha vuelto a saber nada de ella.

A día de hoy, Zhu Ling tiene 46 años y es totalmente dependiente de su familia. Necesita ayuda para todo ya que su capacidad intelectual es la de un niño de 7 años y sus grandes problemas de movilidad obliga a sus padres ancianos a tener que hacer grandes esfuerzos para asearla o alimentarla.

 

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