el estafador

Carlo Ponzi es el «padre» de la conocida estafa piramidal, la que hoy es conocida como el «esquema Ponzi».

Carlo Ponzi nació en Lugo, Italia en 1882. Con 21 años emigró a Estados Unidos al igual que millones de compatriotas, dispuestos a conseguir el sueño americano y labrarse un futuro. Cuando apenas llevaba 10 años en Estados Unidos fue detenido por falsificación en una primera ocasión y por contrabando de emigrantes en una segunda.

Los historiadores le describen como un estudiante ambicioso, dispuesto a hacer lo que fuera para conseguir dinero rápido y fácil.

LA ESTAFA PIRAMIDAL

En 1919 ideó lo que para él fue un plan brillante que le proporcionaría dinero de una forma rápida y aparentemente segura. Montó la empresa Securities Exchange Company, la cuál repartía cupones que los inmigrantes italianos enviaban a sus familias. Prometía unas ganancias con ellos del 50% en 45 días y del 100% en 90 días. El negocio creció como la espuma y todos querían esos cupones, sabedores de que tenían que encontrar más inmigrantes a los que vendérselos para poder subir sus ganancias. En poco tiempo se convirtió en un habitual de los medios de comunicación y de la política de la época. Era conocido como un empresario ejemplar, que supo montar un imperio en pocos años.

La gente hipotecaba sus casas, pedía préstamos e invertía todo su dinero en el negocio al ver como su pequeña aportación inicial se vio recompensada rápidamente.

 

UN GENIO DE LAS RELACIONES PÚBLICAS

En Boston comenzó a correrse el rumor de que la empresa no contaba con liquidez y que continuamente jugaba con el dinero de la gente que invertía pero que sería incapaz de devolver todo el dinero si algo ocurría, cosa que prometía cuando invertías en el negocio. Se produjeron disturbios y altercados cuando cientos de personas intentaron entrar en la empresa para retirar su dinero.

Tan solo hicieron faltas unas cuantas palabras de Carlo Ponzi para calmar a los furiosos inversores y que todo volviera a la normalidad habitual.

 

INVESTIGACIÓN Y DETENCIÓN

Las autoridades no dejaron pasar por alto el revuelo formado y comenzaron las investigaciones sobre sus negocios. Carlo Ponzi una vez más salió al quite asegurando que contaba con todo el dinero invertido más intereses, en caso de que tuviera que devolverse. Pero la realidad era bien distinta, Ponzi no invertía nada en la empresa sino que todo se lo quedaba él. Eran los inversores que estaban en la parte baja de la pirámide los que pagaban los beneficios de los pisos superiores por lo que les tocaba buscar más inversores y que ellos ascendieran.

Una auditoría federal desveló que Security Exchanges Company debía tener en depósito 7.000.000$ según las inversiones, aunque esta cantidad  no alcanzaba ni los 2$. El negocio que empezó con 870$ de inversión por parte de terceros, se derrumbó en cuestión de horas. Miles de personas perdieron todo lo invertido y las autoridades temiendo represalias contra Ponzi, lo encarcelaron.

 

CONDENA Y HUIDA

Carlo Ponzi fue condenado a cinco años en una prisión federal de los cuáles cumplió tres y medio. Desde prisión siguió con su campaña de relaciones públicas escribiendo a todos los inversores  y prometiéndoles la devolución de su dinero conforme recuperara la libertad. Cuando salió de prisión violó la libertad condicional e intentó vender tierras pantanosas. Con las autoridades persiguiéndole, huyó a Texas y buscó un modo de huir cambiado su aspecto.

No le valió de mucho ya que fue detenido nuevamente e ingresado en una prisión de Massachusetts. Carlo Ponzi fue deportado a Italia al carecer de nacionalidad estadounidense. Acostumbrado a vivir con todos los lujos, intentó replicar su negocio en tierras italianas aunque fue imposible debido a la fama que le precedía. Fue entonces cuando comenzó en el negocio del contrabando a través de una aerolínea en la que comenzó a trabajar.

Ese negocio no llegó a buen puerto y falleció en la misera en un hospital de la caridad de Río de Janeiro en 1949.

 

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