La asesina de niños

Dagmar Overby nació en 1887 en Aarush, Dinamarca. Fue una niña problemática que desde bien pequeña mostró comportamientos impulsivos, con ataques de ira frecuentes. El ambiente familiar no era bueno y con solo 12 años se fue de casa para trabajar como empleada domestica. Esta “nueva vida” que pretendía tener no le fue bien y volvió a los tres años. Su conducta violenta se fue acelerando y comenzó a cometer pequeños hurtos. En 1909 pasó por prisión al ser condenada por robo.

PRIMERAS VÍCTIMAS, SUS HIJOS

Cuando salió de la cárcel consiguió trabajo en un restaurante. Comenzó una relación con un compañero de trabajo con el que acabó teniendo un hijo. El bebé murió en extrañas circunstancias a los pocos días. El mismo patrón se repitió hasta en cuatro ocasiones más: Comienza a trabajar, se queda embaraza de un compañero o de su jefe y el bebé muere a los pocos días.

 

LA NIÑERA ASESINA

En 1916 la reputación de conflictiva y ladrona de Dagmar es conocida por todos los comerciantes de Copenhague por lo que el trabajo empieza a escasear. Es entonces cuando ve un anuncio en un periódico en el que se ofrecía un bebé en adopción.
Dagmar acude a casa de Rasmine Jensen quien acaba de dar a luz a su segundo hijo y lo quiere dar en adopción. Dagmar cobra 12 coronas por adoptarlo y promete darle una vida mejor. Lo cierto es que conforme salió de la casa ahogó al bebé y lo tiró en una fosa del cementerio de la ciudad.

Dagmar Overby vio una fuente constante de ingresos en este procedimiento ya que los hijos no deseados eran frecuentes y la gente buscaba deshacerse de ellos. Hasta en 15 ocasiones repitió modus operandi: Contactaba con las madres a través del periódico, recogía a los bebés, cobraba y luego más tarde los asesinaba asfixiándolos, quemándolos o ahogándolos.

 

JUICIO

En 1918 Dagmar Overby había acabado con la vida de más de 15 bebés. En 1918 entró de nuevo en la cárcel por robo. Gracias a esto hubo un bebé que pudo sobrevivir y fue encontrado por los vecinos.
En 1920 sale de la cárcel y vuelve a retomar su fuente de ingresos. Overby fue a recoger al bebé de Karoline Aagesen. Al día siguiente Aagesen se presenta en su casa para recuperar a su bebé ya que se arrepintió de haber dado a su hijo en adopción. Dagmar comienza a dar rodeos y explicaciones inverosímiles del paradero del pequeño y la joven acude a la policía. Cuando los agentes llegaron y registraron la casa encontraron los restos del bebé de Karoline Aaegesen carbonizados en la chimenea.

El juicio de la asesina fue muy mediático, todo el mundo estaba horrorizado por lo que estuvo ocurriendo durante años en su ciudad sin sabaerlo. El abogado de la defensa intentó probar que estaba trastornada por su infancia, que se encontraba bajo la influencia de las drogas, que era culpa de su novio que la maltrataba e incluso llegó a usar como defensa que toda la culpa era de las madres que tenían hijos fuera del matrimonio.
Dagmar confesó haber matado a 16 bebés a sangre fría entre 1913 y 1920 (aunque se piensa que son muchos más). Tan solo se pudo demostrar el asesinato de nueve de ellos. Fue condenada a pena de muerte que fue conmutada por cadena perpetua.

Falleció nueve años después en prisión, el 5 de mayo de 1829 con 46 años.

 

CAMBIO DE LEY DE ADOPCIÓN

Este caso hizo a la sociedad y los políticos replantearse la defensa de los niños. En 1923 se promulgó la Ley de Supervisión de los hijos adoptivos por la cual se supervisaba a todos los niños que nacían fuera del matrimonio. Dicha ley estuvo en vigor hasta 1965.

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