Se declara nulo el juicio a los hermanos Menéndez por el asesinato de sus padres

28 DE Enero DE 1994
La pareja de hermanos Lyle y Erik Menéndez eran hijos de un matrimonio adinerado de Beverly Hills. En 1989 entraron en la casa familiar por la puerta trasera matando a tiros a su padre José y a su madre Kitty.
Se quedaron sin munición durante el transcurso del crimen, fueron a comprar más balas y volvieron a terminar el trabajo. Un crimen frío y calculado, planeado al detalle para que la policía no sospechara de ellos, pues tenían entradas de cine a la hora del crimen. Fue cuando el más pequeño de los hermanos, Erik, confesó ser el culpable en una sesión con su terapeuta. De hecho, fue complejo encontrar las pruebas necesarias incluso después de su confesión.
Contaban con una defensa muy fuerte, que habían pagado con el dinero de la herencia. Aseguraban que habían actuado en defensa propia tras haber sufrido años de abusos físicos y mentales por parte de sus padres. El juicio se prolongó durante 6 meses porque el jurado no alcanzaba ningún veredicto y finalmente, fue abandonado.
Sin embargo, en un segundo juicio en 1996, fueron condenados a cadena perpetua sin derecho a libertad condicional.

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